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Las inundaciones ponen en riesgo $17.000 millones de la cosecha gruesa cordobesa y los tambos

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“Toda la pampa está complicada. Hace cuatro meses clamaba por lluvias y hoy ruega que no llueva más porque está todo inundado”, afirmó un legislador provincial, quien ya habla de una “guerra del agua” entre productores que buscan drenar sus campos. Inundaciones de hace 18 años que todos olvidaron, canales que hace 60 años que no se trabajan y obras que se prometen en cada elección y no llegan son parte de un cóctel explosivo para el campo del extremo sur cordobés. Ya se perdieron 5.700 millones de pesos pero están en riesgo muchos más

Por Javier De Pascuale – jdepascuale@comercioyjusticia.info

Aunque el relativo buen tiempo que dominó el fin de semana largo brindó un esperado respiro a muchos habitantes y productores del sur cordobés y del conjunto de la pampa húmeda, los excesos hídricos de los últimos dos meses causaron una verdadera catástrofe en vastas regiones de la “zona núcleo” de la producción agropecuaria argentina, con costos que -sólo en granos y sin contar con las pérdidas de la cadena lechera- podrían elevarse a 17 mil millones de pesos, sólo para los cordobeses afectados.
“El panorama es desolador: campos inundados, pobladores que no se quieren ir de sus casas, con el agua en la puerta y ya sin campo; pueblos complicados, rutas cortadas. La situación es muy grave y necesita urgente paliativos”, describe el legislador provincial por el departamento General Roca Víctor Lino (UCR), uno de los artífices de la convocatoria que la Nación realizó para hoy al Comité de Cuenca para analizar una respuesta urgente a pobladores y productores que se encuentran al borde de la desesperación, después de haber perdido su producción y, en algunos casos, tener sus casas bajo las aguas.
Los datos son escalofriantes y el pronóstico del tiempo para estos días agravará la situación, ya que según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el tiempo bueno del fin de semana dará paso a “un frente de tormenta, que producirá precipitaciones abundantes a muy abundantes, con focos de tormentas severas sobre la mayor parte del área agrícola”, con mayor afectación del noroeste de la región pampeana. Precisamente la más complicada, donde ya hay 1,2 millón de hectáreas inundadas y donde todavía quedan más de 4 millones de hectáreas de soja sin cosechar.
A un rinde promedio de poco más de 30 quintales por hectárea, son casi 12,5 millones de toneladas de soja comprometidas, de las cuales 25% correspondería a productores cordobeses. A un valor FOB de 351 dólares la tonelada,  la soja de primera y de segunda en riesgo si continúan las precipitaciones alcanza un valor de 1.100 millones de dólares, más de 17 mil millones de pesos -sólo para productores cordobeses.

“Toda la pampa está complicada. Hace cuatro meses clamaba por lluvia y hoy ruega que no llueva más porque está todo inundado. Hay una suerte de guerra del agua, con productores que hacen obras en sus campos para drenar el agua y se enfrentan con otros productores”, relata Lino.
“La provincia hace dos semanas que está buscando esos canales clandestinos, aplicando multas y clausurando campos, pero el agua está, el daño está hecho y ahora hay que ver cómo solucionar todo esto”, agrega, a poco de salir de la reunión que la semana pasada encabezaron los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y de Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, en la que participó -entre otros- el ministro de Agricultura de Córdoba, Sergio Busso.
El cónclave dispuso convocar para hoy al Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (Cirnhop), que integran Nación más las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe, con el objetivo de decidir las obras prioritarias a ejecutar con un fondeo extra de 1.000 millones de pesos que Nación comprometió, por fuera de las obras ya presupuestadas, que está ejecutando Recursos Hídricos o con su apoyo en la región.
Entre éstas se encuentran las de remediación de la laguna La Picasa, que llegó a alcanzar por estos días 70 mil hectáreas de espejo de agua, el equivalente a 3.000 veces la envergadura del lago San Roque cordobés.

Costos millonarios

Ya se perdieron campos de soja, maíz y sorgo; 1,2 millón de hectáreas. Suman pérdidas por 5.700 millones de pesos.

Aparte, siguen en riesgo otras tres millones de hectáreas sembradas sin cosechar, sólo de soja. Si se pierde, costará $15.700 millones.

A esto se suman las pérdidas en toda la cadena lechera, aún no calculadas. Se agrava el cierre de tambos y se complica en Córdoba la planta de SanCor en Coronel Moldes.

Surgieron 40 nuevos ríos entre la pampa seca y la húmeda

Se trata de un cóctel explosivo que estalla en el ecuentro entre las pampas seca y húmeda, es decir precisamente en Córdoba. Los cambios de temperatura en el Pacífico causan excesos hídricos en los faldeos de los Andes; décadas sin obras hídricas; deforestación salvaje por la minería, y el monocultivo han generado en los últimos años la emergencia de 40 nuevos ríos en la región, muchos de ellos en territorio cordobés.
Un estudio de la Universidad de San Luis relevó 17 nuevos cauces en esa provincia. En Córdoba se testimonian nuevos ríos en Chaján, un pueblo ubicado a la vera de la ruta 8, cerca de Coronel Moldes, y en otros pueblos. Pegado a nuestra provincia, en General Villegas (Buenos Aires) revelan el nacimiento de dos nuevos ríos. Y siguen los testimonios.
Son varios los equipos de especialistas de las universidades del sur cordobés y de las provincias de San Luis y Buenos Aires que están realizando estudios sobre nuevos cauces en superficie y subterráneos en la pampa seca y en la húmeda.
El monte nativo absorbe 300 milímetros de agua por hora. Una pastura convencional (donde hay ganado), 100 milímetros. Y una campo con soja apenas 30 milímetros por hora, revela una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que explica que el cambio del uso del suelo es un factor fundamental para entender por qué las inundaciones son cada vez más continuas y graves.
“Por eso el problema es la ausencia de la provincia de San Luis en la convoctoria al Comité de Cuenca, que integramos Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires”, afirma el legislador provincial Víctor Lino.

Localidades de tres departamentos de la provincia, en problemaslino

Debido a los temporales, ya hay más de 3.000 evacuados en distintas provincias del país. La más complicada es Tucumán, donde los habitantes de una localidad entera debieron dejar sus casas. Los pronósticos del tiempo no son alentadores. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que se espera “un nuevo período de mal tiempo en la mayor parte del país” en los primeros días de esta semana.
En Córdoba, son varias las localidades con problemas. Pincén, Jovita, Serrano, Del Campillo y Nicolás Bruzzone son algunos pueblos y ciudades de los departamentos Río Cuarto, General Roca y Presidente Roque Sáenz Peña que muestran más crudamente la realidad de aguas en el ingreso mismo del ejido urbano.
Una de las características de esta región colindante con las provincias de Buenos Aires y La Pampa es que es un área con muy poco desnivel. Esto ocasiona que el agua no circule, se acumule, se saturen las napas y se inunde.
“La gente se pone muy dura, está muy alterada. Todo esto ha generado un malestar muy grande. La ruta 35, que es la ruta del Mercosur, se complicó; la 188 está cortada. Al límite con Santa Fe sigue cortada la ruta 7. Es de terror porque hay productores que todos los días estás con el corazón en la boca”, relata el legislador Lino.
“Los cascos urbanos no se vieron tan afectados porque están protegidos, pero en las zonas agropecuarias no hay suficientes obras para contener tanta cantidad de lluvia. Eso provocó pérdidas multimillonarias”, explicó el productor agropecuario de Laboulaye Eduardo Landa.
“Hay algunas obras hechas de manera parcial. Hace falta terminarlas, seguir sistematizando algunas zonas, hacer drenajes de excesos hídricos de manera racional y organizada. Pero no están todas las obras que corresponde y eso es parte del problema que tenemos”, remarcó. Sin embargo, admitió que no hay obras que puedan “soportar” o “evacuar” 900 milímetros de agua en dos meses, “pero sí atenuar las consecuencias”, concluyó el productor.
“Hace muchos años que vienen prometiéndose obras y lamentablemente nunca llegaron. Hoy estamos en una situación terriblemente complicada y esto necesita de un Comité Interjurisdiccional de Cuenca para que la solución nos llegue a todas las provincias. Lo debimos hacer hace 18 años con la gran inundación y no lo hicimos. Hoy, el fenómeno climático se instaló. Y no todos están a la altura de las circunstancias: no estoy coforme con la respuesta de la Provincia porque las complicaciones son muy duras. Todavía estamos esperando la documentación provincial que nos permita mostrarles a los productores lo que vamos a hacer para que no haya más problemas”, agregó Lino.

Tamberos, transportistas lecheros y trabajadores del sector, en crisis pidieron que se declare la emergencia lechera en toda la cuenca

Las fuertes lluvias que cayeron sobre todo al sur de Santa Fe, noroeste de Buenos Aires y parte de Córdoba dejaron a muchos tamberos cordobeses al borde del cierre y el abandono de la actividad. Según la Asociación de Transportistas Lecheros (Atlara), la merma en la producción alcanza 30% respecto de lo transportado el año pasado, que ya mostraba crisis similares a la actual para el sector de la producción y el transporte de leche en la mayor cuenca lechera del país: Córdoba y Santa Fe.
Roberto Pachiega, presidente de Atlara, recordó que “el transporte recolector de leche en Argentina el año pasado transportó 14% menos de leche como consecuencia del cierre de tambos; por la misma causa y por reducción productiva por la cuestión climática en los últimos meses la caída es un de 30%, significando que las empresas recolectoras de leche en tambos que vienen cobrando una tarifa con un desfase promedio de 40% tienen que dejar camiones parados debiendo afrontar los costos fijos como pago de impuestos, tasas, salarios, entre otros”.
Lo que se refleja en la crisis de los transportistas es la crisis de la producción. “La situación en Serrano es terrible; en los últimos dos meses cerraron siete tambos”, aseguró el productor Gianfranco Spagnuolo al sitio especializado Infocampo. Aseguró además que los cierres no sólo se produjeron en Serrano sino también en cercanías. “En la zona habrán desaparecido fácil unos 20. Y las demás actividades agrícolas también están complicadas”, se lamentó. Además, contó que su padre “posee tres tambos, dos de los cuales están muy castigados por el clima de los últimos cuatro meses, aunque siguen en pie hasta el momento. Es una lucha familiar y hay que resistir. Los tamberos acá se dan una mano entre todos y tratan de salir adelante”.
Atlara, junto a Apla (tamberos) y Atilra (trabajadores) pidieron el martes pasado a la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados que se declare “de manera urgente” la emergencia del sector lechero.  Motivos les sobran: al desastre generado por la situación climática se suman las pérdidas sufridas por falta de precios y el impacto de la crisis económica y financiera de la cooperativa Sancor.
El reclamo ya ingresó a la agenda de trabajo de Comisiones, aunque su avance depende de una sesión que viene prorrogándose.