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El Gobierno refuta los motivos de la marcha de la CGT y afirma que el empleo está creciendo

DISTURBIOS. Los líderes de la CGT debieron bajar del palco con custodia y en medio de agresiones.

DISTURBIOS. Los líderes de la CGT debieron bajar del palco con custodia y en medio de agresiones.

El ministro de Finanzas aseveró que en marzo habrá más trabajadores que cuando Macri asumió. Descalificó la movilización diciendo que fue “extemporánea” porque se están viendo los resultados de las decisiones que tomó la gestión. Además, la tildó de electoral. La central obrera confirmó que habrá un paro nacional, pero no le puso fecha. Hubo disturbios

El ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne, aseveró ayer que en marzo el empleo privado superará los niveles que había cuando asumió el poder el presidente Mauricio Macri.
“En 2016 se perdieron unos 30.000 puestos de trabajo, pero si uno proyecta para adelante, cuando se den a conocer las cifras de febrero y marzo ya vamos a tener más empleo privado que el que había cuando el presidente Macri asumió”, aseguró el ministro.
Seguidamente, explicó que al inicio del actual Gobierno, en diciembre de 2015, se tomaron medidas a partir de las que “la economía pasó por un proceso recesivo donde se perdieron 90.000 puestos de trabajo”, pero aclaró que en agosto “ese proceso se detuvo y en septiembre comenzó a recuperarse”.
Así, Dujovne aseguró: “Desde octubre el empleo privado crece en más de 20.000 puestos de trabajo netos y en enero se ha acelerado, con casi 30.000”.
De este modo, el titular de la cartera de Finanzas refutó, junto a otros funcionarios, uno de los motivos por los que el triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó ayer a una marcha.
La marcha de la CGT es “extemporánea porque la economía está empezando a mostrar los resultados de las medidas tan duras que tuvimos que tomar el año pasado para evitar una crisis mayor”, dijo, y agregó: “Empezamos a ver una baja en la inflación; una mejora en los salarios reales; un crecimiento en el empleo, marcado, sostenido, que queremos que sea mucho más fuerte pero que ya se empieza a ver”.
Asimismo, afirmó que “claramente (la marcha de la CGT) marca el inicio de la campaña electoral”, dado que los despidos en la industria -uno de los motivos de la convocatoria- han dejado de crecer.
Y reafirmó: “La mayor parte de los sectores empiezan a recuperarse”, aunque admitió que “la industria viene un poco rezagada”.

Marcha con disturbios
En el acto masivo llevado a cabo ayer, la CGT anunció la realización de un paro nacional de 24 horas para “antes de fin de mes” o “los primeros días de abril” si el Gobierno no rectifica la política económica.
En sus discursos, los líderes Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid y Héctor Daer advirtieron de que no aceptarán límites a las discusiones paritarias y alertaron sobre el impacto de las importaciones en la industria nacional.
Sin embargo, la falta de definición de una fecha para el paro generó malestar entre los grupos que participaron del acto, lo que causó corridas y peleas en el centro porteño. Por varios minutos, los jefes sindicales no pudieron bajar del escenario y debieron ser retirados con custodia en medio de algunas agresiones.
En el comienzo del acto Acuña celebró la multitudinaria concurrencia y dijo que “los trabajadores están diciéndole al Gobierno ‘basta del manoseo”. Además, se quejó de la falta de compromiso de los empresarios a no despedir y aseguró que “esta CGT no va a permitir que nos quieran poner techo o piso a las paritarias”.
Insistió Acuña: “La CGT va a seguir esta lucha en defensa de la industria nacional, de las pymes, de los desocupados y los ocupados (…) Si el Gobierno no da respuesta, esta central le va a poner fecha a un paro (…) Con el diálogo solo no hacemos nada, necesitamos respuestas”.
A su turno, Schmid afirmó que “las importaciones están liquidando la producción nacional” y que en el Gobierno “hablan de ‘brotes verdes’ pero mientras esos brotes se hacen ramas las consecuencias las sufrimos nosotros en nuestro lomo”.
Y disparó: “Vamos a ir a un paro nacional, vamos a llevar adelante esa protesta para que el silencio ensordecedor le haga ver al Gobierno ese retrato social que ve la mayoría”.
Respecto de los disturbios del final del acto, generados por la falta de confirmación de una fecha, el secretario de Derechos Humanos de la CGT y secretario General de la Unión de Empleados Judiciales, Julio Piumato, acusó a “grupos identificados con el kirchnerismo”.
“Estaban detrás del palco. Son sectores ligados a intendencias ultra K”, dijo, y agregó: “Algunos apuestan a volver al pasado”.

Sin avalancha importadora
Por otra parte, un trabajo realizado por el Ministerio de Trabajo de la Nación detalló que el empleo en blanco, por el que 12,1 millones de personas estaban registradas en diciembre de 2016, fue el más alto de los últimos cuatro años y, en este escenario, el volumen de importaciones y el actual mercado laboral no están relacionados.
Así pretendió derribar otro de los motivos por los que la CGT convocó a la marcha.
El análisis de las cifras de comercio exterior y ocupación por sectores del último lustro, realizado por la cartera laboral, concluye que “no hay apertura indiscriminada” de las compras externas y que “no hay un problema generalizado de empleo”.
El informe desestima así las denuncias y reclamos de varios sectores empresariales y gremiales, sobre la incidencia de las importaciones en los puestos laborales.
Por el contrario, el paper señala que las compras externas cayeron 7% en 2016; que 80% de éstas responde a bienes de capital, intermedios e insumos; que la ocupación crece desde julio pasado; que el trabajo registrado en 2016 es el mayor desde los últimos cuatro años, y que la recuperación del mercado brasileño y de la obra pública impulsarán en 2017 el movimiento del empleo industrial.
En ese sentido, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, afirmó ayer que “no hubo ni habrá avalancha de importaciones.Venimos de cinco años de estancamiento y lo que hicimos es volver a insertarnos en el mundo de manera inteligente y con máximo cuidado sobre el empleo”.

“Oportunista y desleal”

Las 62 Organizaciones que lidera el gremialista ruralista Gerónimo “Momo” Venegas acusó ayer a la CGT de “oportunista y desleal” y repudió la forma como convocó “a una movilización que pone de manifiesto su debilidad”. En un comunicado firmado por el secretario de prensa, Tomás Casco, el espacio político-sindical -cercano al Gobierno- señaló que “para concretar la movilización” la CGT “tuvo que acudir a partidos políticos oportunistas, movimientos sociales y un rejunte de expresiones que nada tienen que ver con el movimiento obrero organizado”. “Cuando el reclamo es justo para el movimiento obrero, no hay que convocar a tantos sectores desperdigados. Los trabajadores son sabios y si el reclamo es justo acompañarán a sus dirigentes, sin ser usados para fines espúrios”. Y finaliza: “la actual conducción de la CGT, antiestatutaria e ilegítima, encarnada por un extraño triunvirato, se arroga facultades para decidir, en forma unilateral y a espaldas de los trabajadores, políticas que provocarán una dispersión en la representación del movimiento obrero organizado”.