Home  >   Economía   >   Almacenes denuncian márgenes de hasta 371% en híper y súper

Almacenes denuncian márgenes de hasta 371% en híper y súper

Almacen

El Centro de Almaceneros cotejó las diferencias entre los valores a los cuales compran determinados productos las grandes superficies respecto al que los venden al público. El promedio: 142,2%

El Centro de Almaceneros y Autoservicios de Córdoba denunció márgenes de rentabilidad de las grandes superficies comerciales de hasta 371 por ciento.
Los datos que surgieron de un estudio específico en el que se comparó los valores a que compran diferentes productos respecto del precio al que los venden al público: se determinó que el margen promedio se ubica en 142,2 por ciento.
Para ese análisis, la entidad cotejó cuatro grandes superficies -no incluye supermercados de capitales cordobeses- y comparó los precios de 45 productos.
De los cuadros comparativos surge que no sólo hay grandes diferencias entre cada una de esas bocas de expendio sino que en todos los casos existen amplias diferencias entre los precios a que compran y los que ofrecen al público.
En rigor, esa diferencia no puede considerarse como margen de rentabilidad, en todo caso no como margen neto.
Con todo, el Centro la presenta en esos términos genéricos.
Las principales diferencias se ubican en los productos de verdulería y frutería.
El caso extremo ocurre en el tomate perita que, para uno de los súper considerados, muestra una diferencia de 371 por ciento, desde 10,60 pesos al que adquiere el kilo de ese producto hasta 49,90 pesos a que lo vende.
La entidad señaló que el análisis tiene como objeto “reflejar y evidenciar el efecto que las grandes superficies comerciales causan sobre el precio de distintos productos y en particular sobre los referidos a la Canasta Básica Alimentaria” (CBA).
En ese marco, el Centro consideró que los grandes supermercados e hipermercados son formadores de precios y generadores continuos de inflación.

“Desde luego que, para que estas grandes empresas puedan aplicar a productos básicos márgenes descomunales de rentabilidad, deben contar con el apoyo implícito de sus empresas proveedoras (que no son otras que las que abastecen el canal minorista )”, señaló.
“Mantener en secreto costos reales, precios de comercialización y bonificaciones por compra de grandes volúmenes les permiten a estas últimas mantener a resguardo y retener a sus grandes clientes, lo que resultaría lógico de no ser porque esta misma metodología habilita de manera directa a las empresas a venderles a los pequeños comercios a un precio cuya referencia se vale de aquel que las grandes superficies hayan oficializado al público. De esta manera, el precio de venta de la empresa -proveedora de ambos canales- será para el canal minorista el resultante de restarle entre 15%-20% al precio promedio de venta al público de las grandes cadenas de súper e hipermercados”, prosigue.
“Aun cuando sea lógico, que por el volumen de compras efectuado estas grandes unidades comerciales adquieran los productos a precios inferiores y que, debido a su estructura de costos, deban aplicar un margen de rentabilidad superior, resultan absolutamente incomprensiblen y perjudiciales los márgenes desmedidos aplicados”, concluye.